Dando pasos entre los trastes del mástil
se alejan y acercan los dedos
Pensé que que ya no volverían las notas
a colarse por mis manos.
Mas veo que aún hay sitio para ellas
y para los silencios que atraen.
Hay silencios que retumban entre las notas que danzan.
Dedos chamuscados del lastre de los huesos remendados
Hoy las cuerdas destilan olvido
y recuerdos las paredes
No hay motivos para ser quien las tañe
hay canciones que se marchan solas,
sin cantarse.
Dando pasos en el mástil
se alejan turbias las frases