lunes, 20 de mayo de 2013

La Divina Zanahoria.

La fe que enseñó Jesús fue boicoteada por los hombres que condujeron el cristianismo después de la muerte del Maestro!Cercenaron  las palabras donde Jesús hablaba sobre la reencarnación. Las interpretaciones  correctas fueron  suprimidas durante un  concilio ecuménico celebrado en Constantinopla en el 553,  llamado Concilio de Nicea.  Jesús había enseñado que  cada ser humano era responsable  de su destino,  pero en ese año se votó la supresión de esas enseñanzas, con el propósito de consolidar el control de la Iglesia, que deseaba ser la única autoridad en el tema concerniente al destino del hombre.  El entonces concordato Iglesia-Estado, asustados éstos al ver que una enseñanza que hace a los individuos responsables de su propia salvación espiritual pueda enfrentarse a  su autoridad,acuñaron semejante prohibición. A aquellos que decían representar a Jesús, no les  convenía que el pueblo supiera que no precisaba dogmas ni rituales para alcanzar el "Reino del Padre".  A esos dirigentes no les interesaba que la gente supiera del karma y de la ley de causa y efecto. Sacaron las palabras de la Biblia donde Jesús hablaba de la reencarnación  y de que la conducta equivocada podía generar cada vez responsabilidades más grandes en el ser humano.  Cortaron los párrafos donde Jesús explicaba que, para llegar al Padre, solo bastaba con un comportamiento altruísta.  Nadie tenía entonces necesidad de un  Salvador que los condujese como un rebaño.   Obviamente, la cúpula religiosa del siglo VI  necesitaba el azote de la resurrección de los muertos para forzar la dependencia de las masas.  Esa doctrina fue reforzada con promesas de gloria eterna a los que se sometiesen y fuego eterno en un infierno a aquellos  que se rebelasen.  Se manipuló el sentimiento de culpabilidad y se domesticó la conciencia, induciendo a delegar el poder personal a la propia curia, que se había unido con el emperador Justiniano I y, entre  ellos, tejieron la más grande conspiración contra el camino espiritual, decretando una supuesta resurrección de la carne y una posterior ascensión a los cielos.  ¡Como si se pudiera ir al mundo espiritual con un cuerpo físico!  La verdadera resurrección es la resurrección a la Luz.  Eso es lo que no permitieron que la gente entienda.
Es fácil "aprender a no pensar" y dejarse conducir como rebaño... eso le interesa sobremanera a los jerarcas, pues es más sencillo manipular al ignorante.El paraíso fue mostrado ante nuestra vista como la zanahoria al burro para que camine. El infierno nos fue representado como un castigo eterno ante la menor falta. Y con esos dos estímulos  no era necesario discernir, pues bastaba con obedecer...