Dejas de dar la vuelta al reloj de arena
No intentas fiscalizar la existencia
aprendes a no depender de la risa
convives sanamente con los dolores
Vives sin creerte necesario e irrepetible
Destierras al único en el que creías
Comienzas y terminas, comienzas y terminas.
eres parte del latido universal que impele y expele
Ya no esperas, no desesperas
No das a cambio de recibir
No crees en las alegrías ni las penas.
Ambas son estados condicionados
y dependientes de las expectativas.
la piel que te recubre deja de ser frontera
la vida la atraviesa y ya no intentas
atraparla.
Eres fluidos y roca, carnes y corteza
Miel y desparpajo.
Cristal e impurezas.
Comienzas y terminas
Comienza y termina.