Hay una línea casi imperceptible que separa los caminos o vías de crecimiento personal de todos aquellos senderos que solo empiezan y terminan antes de comenzar. Crecer no es otra cosa que dejar de dividir, conceptuar, fiscalizar, pesar, medir, juzgar. Crecer es darse cuenta de que no hay fronteras entre nuestro pretendido mundo interior y el medio en el que "existimos" y al que todos sin excepción pertenecemos. Es saber sin pretender, conocer y saber no son la misma cosa. La vida diaria se basa en el conocimiento adquirido a través de estudios , trabajos, y demás situaciones que nos aportan una experiencia. Cada vez nos creemos más esa experiencia y esto nos aleja del saber, del verdadero conocimiento que emana del estar presente cada momento. Del ser lo que realmente somos, una parte del todo o el todo de una parte, en fin, un siendo.
Guti.