viernes, 21 de diciembre de 2012

LA Resonancia de Shumann y la vibración por simpatía

La Resonancia Schumann es algo así como un pulso electromagnético. Ese pulso lo causan las ondas que viajan por el espacio comprendido entre la superficie terrestre y la ionosfera (a 100km de altitud), que actúa de caja de resonancia.
La frecuencia más o menos constante de dicha resonancia son unos 7’8 hertzios, y constituye una especie de latido o “tempo”, como un metrónomo planetario. Es responsable del equilibrio biológico, y las ondas de nuestro cerebro pulsan a esos 7’8hz. Experimentos realizados con astronautas en el espacio demostraron que sufrían desequilibrios y enfermedades fuera de la resonancia Schumann.
Desde 1980 dicha pulsación ha ido aumentando progresivamente de esos 7’8hz a los 11hz, y de los 11 a los 13hz. Entonces, ¿qué ocurre con nosotros?¿seguimos pulsando a 7’8hz?
Existe un fenómeno llamado “vibración por simpatía” que nos puede ayudar a entender este fenómeno y, de paso, comprender como poder vibrar a esa nueva frecuencia.

Ese aumento del pulso electromagnético de La Tierra obedece a cambios estructurales y evolutivos del propio planeta y, por extensión, de sus habitantes. Algunos síntomas físicos son la sensación de que el tiempo corre más rápido (en principio, las 24h del día se viven como 16), dolores de cabeza o espalda, etc…
De algún modo, debemos empezar a funcionar bajo esa pulsión. El propio planeta ya nos empuja, pero internamente es interesante tomar la proyección correcta para acompañar ese cambio.
La vibración por simpatía o por resonancia es un curioso fenómeno físico que se da, entre otros, en la música. Es una vibración que se induce en un cuerpo por cercanía del que emite las vibraciones.
Si abrimos la tapa de un piano y tocamos con fuerza un La, por ejemplo, al soltarlo veremos que en ese momento todos los La que hay en el piano suenan, aunque más flojo. Ese primer La ha inducido a los restantes a que vibraran.
Eso se debe a que la vibración de una nota es equivalente en sus octavas superiores e inferiores. Para que se entienda: tenemos el La 440hz, su octava superior es el La 880, la siguiente el La 1760 y así sucesivamente hasta superar la barrera de los 20.000hz, en que los sonidos dejan de ser audibles. Se multiplica por 2 la vibración.
Las octavas inferiores también pero dividiendo por 2: 220, 110, 55, hasta que bajamos de cero, con lo cual dejamos de oír el sonido. Hacia arriba oiremos sonidos cada vez más agudos y hacia abajo cada vez más graves.
La octava superior contiene en ella misma la cantidad de vibración de la inferior más una unidad entera más. Y las inferiores la mitad de la que viene después. Así, un La está representado en todos los demás Las de uno modo holográfico.
Por lo tanto, podemos decir que la resonancia Schumann está haciendo vibrar algunas notas en nosotros por el efecto de simpatía. Debemos detectar cuales y, a través de ellas, subir el tono vibracional para adecuarnos al que pulsa el planeta. Es decir, el planeta nos está induciendo a vibrar más alto.
Esos tonos no se definen como notas, pero en el fondo estamos hablando de lo mismo: vibraciones. La vibración interna de cada uno es como su nota particular, su acorde. La vibración de la tierra hace resonar los tonos vibracionales que tenemos cada uno, más los de la naturaleza.
Esa particularidad hace que cada persona tenga sensaciones o incluso vivencias diferentes al respecto. Por ello es importante detectar en que parte de uno mismo el planeta está haciéndonos vibrar más alto, o llamándonos a hacerlo.
Puede sonar demasiado abstracto, así que pondré un ejemplo más claro con la risa: La risa se contagia por ese mismo fenómeno. Y no porque nos la contagie alguien más o menos simpático, sino porque la vibración de la risa está fuertemente enraizada en el Alma del ser humano. Por ello se dice que el sabio siempre ríe.
Una risa auténtica, un ataque de risa o la risa de un niño contagian al más duro de los seres. Al principio quizá no, nos mantenemos en nuestra vibración baja debido a nuestros problemas y dificultades, pero poco a poco va ablandándonos hasta que nos vence.

Así que la resonancia Schumann puede ser vista como la risa del planeta, como una canción que nos invita a hacer coro, a cantar cada uno en su tesitura. Sólo hay que escuchar en que parte de nosotros suena la melodía.

Tomado de: EL Blogalternativo,  construyendo un mundo mejor.
 

sábado, 15 de diciembre de 2012

La persona como un todo


  En un mundo mejor, toda persona cuya profesión sea curar el cuerpo meditará. Cuando el cuerpo sufre, debe haber algún motivo, porque todo tiene relación. Por lo que una persona no puede ser curada solo tratando su cuerpo, tiene que ser tratada en su conjunto. Pero para mirar en su conjunto, es necesario mirar en el conjunto total del propio ser.
  Todo médico debería practicar la meditación, de lo contrario nunca será un verdadero médico. Puede tener títulos, puede estar autorizado para ejercer la medicina, pero para mí es un curandero, solo se limitará a tratar síntomas.
  Alguien puede tener un trastorno, por ejemplo una migraña, un dolor de cabeza. Puedes tratarlo, pero tienes que mirar en lo más hondo de su interior para ver por qué esa persona tiene migraña. Puede ser que esté demasiado angustiada,preocupada,deprimida. Puede ser que se haya retraído en si misma hasta la desolación y el dolor. Puede ser que esté pensando demasiado, que no deje descansar ni un momento a la mente. Por lo tanto, puedes tratar los síntomas, y puedes forzarlos a desaparecer a través de tóxicos y medicamentos. Pero aparecerán en algún otro lugar porque la raíz del problema no ha sido tratada en absoluto.
 No deberían tratarse las enfermedades, sino a las personas. Las personas somos seres orgánicos, totales. Algunas veces ocurre que la enfermedad se localiza en el pie y la verdadera causa  está en la cabeza. Porque el ser humano es uno...¡está en total comunicación!
 Nada se halla separado en un ser humano.El cuerpo no solo está conectado consigo mismo, está relacionado con la mente, y así cuerpo y mente-psico y soma- están conectados con un alma trascendental.

         Tomado de: OSHO  El equilibrio cuerpo- mente

jueves, 13 de diciembre de 2012

Turbia digestión..

  Nos perdemos casi todos los instantes de nuestra vida navegando en los mares revueltos de nuestra mente. Ella controla cada paso,  cada acción, cada sentimiento, cada sensación... Es la brújula perfecta para perder el norte. No hay nada más real que eso de perder el norte. Realmente nunca tuvimos uno. Vagamos entre juicios, conceptos, normas, leyes, títulos, coordenadas, horas, minutos, formas de conducta, tradiciones, estirpes, razas, fama, éxitos, desgracias..... Pero no somos conscientes ni de la manera en que respiramos. A estas alturas nada nos sorprende en realidad.Solo nos roban los sentidos los ruidos y los silencios creados por la película mental. Si vivimos de manera consciente cada instante, cada instante se convierte en nuestra vida. Lo mas sencillo deja de serlo pues sencillo deja de ser algo y algo es a su vez todo. Y todo y nada se funden con cada inspiración y espiración. Así como ahora ha  pasado de largo, en medio de las olas de la digestión. Ahora mismo
                        Guti

domingo, 9 de diciembre de 2012

A los eminentes...


   Duelen mucho, aunque no quiera
   los golpes de la ignorancia
   Arrancan flores, apagan llamas
   se que prefieren las noches(sin estrellas)
   Duelen mucho la ceguera y la arrogancia
   Aunque no quiera me queman el alma
   Se que prefieren las sombras
   beben la espuma y tiran  el agua.
   Duelen mucho, aunque yo pueda
   refugiarme en la mañana,
   los golpes bajos y la patraña.
   Llegará un día cualquiera,( aunque no quieran)
   en que tengan por hermanas,
   a la soledad y la ausencia,
   colmándoles las entrañas.
   
                   Guti

   
 

miércoles, 5 de diciembre de 2012

media canción


                     Siendo amigo de una estrella fugaz
          tengo la fortuna
          de verla cada noche volar.
     
          Siendo  compañero del silencio total
          no me quedan dudas
          hay ruidos que hacen soñar

           Ya conozco ese dolor lumbar
          que aparece en las brumas
          de aquellos que no saben estar

          Todo es sencillo y claro
          cuando te sientas al lado de la luz
          todo es nada y nada es válido
          cuando te encuentras sentado
          dibujando en la quietud.
      
          No hay nada dulce ni amargo
          cuando las nubes se marchan
          nada es duro nada es blando
          cuando te vuelves escarcha
          respirando en la quietud

          Siendo amigo de una estrella fugaz
          tengo la fortuna
          de verla cada noche escapar

          Siendo compañero del silencio
          no hay dudas 
          soy menos ruidos , menos sueños,
          fugaz 

domingo, 2 de diciembre de 2012

Haiku`s Sunday


  Llueve despacio
  húmeda brisa terca
  este Domingo

  Diciembre claro
  hay nubes y pájaros
  en el camino

  Peces nadando
  Tras los cristales turbios
  de la ventana

  Dulces sonrisas
  llegan volando raudas
  Y tu no estás

  Viajo cansado
  nada de polvo mancha
  hoy la mirada